martes, 31 de agosto de 2010

Un buen porrazo

A pesar de que las ciudades se vuelven algo tan agresivo y las familias ya casi no funcionan, aún nos suena vivir en comunidad, con amigos. Algunos seres humanos aún sospechan que pueden vivir juntos sin terminar con ganas de no volverse a ver nunca. Se equivocan, casi siempre.

En la carrera andina se encuentra uno con muchos testimonios al respecto. Es una historia conocida: alquilan una casa, o cuarto dependiendo, para salir de sus casas maternas o andan viajando, y aspiran vivir en real fraternidad, sin familiar montador, ni cantaleta, todo muy bello, pero después de algún tiempo la cosa se vuelve inaguantable.

Los conflictos varían por mujeres, espacios, horario, pero hay uno que sobresale, y es: los que quieren dejar la hierba contra los que no. Una vez más parece evidente que los buenos deseos de nuestro corazón, en este caso vivir con otras personas compartiendo de forma fraternal, se acaban por nuestros pequeños gustillos egoistas. Parece que el porro no une tanto las almas como se puede llegar a pensar cuando está de noche y no importa el mundo.

Noticias e historias de comunidades hay muchas, que hayan resistido al tiempo, pocas.
El Eco Truly park en Perú se destaca por esto. Parece que hace falta un poco de
buen sentido para mantener algo tan bello y difícil como una relación. Como cuando uno toma un taxi, espera que el chofer por lo menos no esté muy borracho.

lunes, 30 de agosto de 2010

Ya no hay amor, no hay amistad...


Siguiendo con lo de las amistades...
No hablamos aquí del simple parcero, pana, pata o che... Hablamos de alguien que puede decir algo en realidad definitivo para tu vida, para empezar, quien puede contestar a la pregunta: "mamá dónde estan los juguetes?" o alguna otra de estas preguntas
que nos dejan una y otra vez perplejos.

Para empezar debemos admirar a alguien, otra vez, cosa dificil pasada cierta edad,
digo: en primero de primaria podemos admirar al niño de quinto que juega bien al fútbol,
o inlcuso a uno de nuestro propio salón, pero pasado el tiempo ya no creemos en nadie.
Literalmente, bueno quizás nos de la fiebre por algún político verdoso, o por
algún cantante de música pesada de la antigua cortina de hierro, pero admiración real no
hay. "No hay con quien" como quien dice.

Un ejemplo caricaturezco de cómo se manifiesta nuestra desconfianza, es el del muchacho rebelde, que primero pelea con el papa, luego con el profesor, luego con el cura, con el presidente y finalmente con Dios. YEAH!

Elejimos el ejemplo, por ser gráfico y todo eso, pero la realidad es que ningún hijo de vecina, ni ama de casa, ni tía se salva de la desconfianza que nos carcome y nos lleva en diferentes niveles a cada uno "hacer lo suyo". Lo extraño es que después de que montamos nuestro pequeño mundo para ser los reyes, al final tampoco pasa nada...

En este panorama, cómo entonces admirar a alguien. Necesitaríamos conocer a una especie de santo. Pero todo lo que suena a mucha moral, ya lo concemos bien, resulta siempre un poco aburrido. Santo dos puntos igual: aburrido. No en vano reclamaba Nietzsche, no podría creer en ningún Dios que no viniera cantando y bailando. La cuestión esta en buscar nuestro santo divertido... Si pasas por Quito Federico ahora en tu nuevo cuerpo te invito a Esmeralda 853 y Venezuela. Eso es una dirección. Aquí vine a parar por ahora. El del gorrito
se llama pablito.




domingo, 29 de agosto de 2010

La cosa terapeútica.

Las primeras sensaciones del viaje incluyen,
pero por supuesto, el famoso "vacío en el estómago".

Para contrarrestar los efectos de la lejanía
y la separación, nos han enseñado que existe "Vani"
que es algo así como: las palabras del amigo que
más te quiere, algo que recomiendan nunca olvidar
y seguir por ahí.
En mi caso mi buen amigo, mi bienqueriente,
me enseñó un día que dependiendo de la compañia
que tengas, y que aceptes, los dolores que serían
horribles se reducen a un poquitico.
Cosa que recomiendo para todas las terapias,
y todas las clínicas del mundo.
Falta saber cómo encontrar, pero en serio, esa
compañia que nos hace soportable
el dolor... no es Texaco, ni el
prozac, a la larga todo eso sale muy caro.
:(... La verdad es que después de todo no
resulta tan fácil encontrar un buen amigo.
Sigo con esto mañana, me voy, que mis buenos
amigos están cantando... Y en quito cantan increible mamá.

sábado, 28 de agosto de 2010

Verde que te quiero verde.




Mientras EE.UU retira sus tropas fracasando otra vez
en el país invadido de turno, y el ejército
colombiano está otra vez a punto, otra vez a punto,
otra vez a punto de darle un certero golpe a la
guerrilla, salgo de viaje hacia suramérica.

Como parte de mi entrenamiento recibí la misión
increible de visitar unos extraños lugares que representan una
escasa pero valiente resistencia a todo el
negocio de la ilusión, osea a todo lo que no es (de una
buena vez que el tiempo corre), cierto, bello y eterno.
Y no me refiero ni a museos, ni a universidades faltaba
más, ni a ningún congreso de psicoanálisis.
Creánlo o no. Aquí vamos.

Empezamos el viaje Medellín - Cali - Ipiales
Cruzamos el puente Internacional de Rumichaca
luego a Tulcán y finalmente Quito. En total
30 horas.

Resistí el viaje a punta de "ArchiBurgers".
Que nada tiene que ver con Archi´s la cadena
esa de comida horrible, sino con la M.Arcana.
Que prepara unas deliciosas hamburguesas,
en Medellín, (Calle 51 Sur N 52-17 centro),
aprovechen y coman YA, porque cualquier día ella se
quiebra un pie, mientras, digamos, baila danza
Hindú y... no más hamburguesas.

Las hamburguesas son vegetrarianas por supuesto.
No creo que nadie salga a recorrer latinoamérica, lo
que significa necesariamente admirar todo
el bello paisaje verde, y mientras se deleita y admira
la naturaleza va comiendo carnita, osea haciendo
lo peor que uno puede hacer si quiere que el verde se
mantenga. Si alguien piensa así y sale de recorrido
por estos lares es mejor que se baje del monociclo
de una vez.
Chao, hasta mañana.