sábado, 7 de abril de 2012

A la altura.



Hay un dicho que dice: hecha la regla, hecha la trampa. Y es real, pero también es real al revés. Por alguna sanadora razón todo engaño tiene su forma de saberse, más fácil cae un mentiroso que un cojo. Y todo el reclamo de los lectores selectivos del mundo se basan en eso:
Cuál es la verdad. Si, incluso cuando muchos de esos mismos lectores reclaman que no hay verdad absoluta, siempre lo están pidiendo. Así nos dotaron, cuando queremos saber algo en verdad nuestro radar de lo cierto se prende sin falla.
Cuando alguien dice: eres muy cursi, no es una cuestión de estilo lo que se discute, sino que lo que dice no esta realmente a la altura de la situación, todo lo cursi es como un arribismo en el cariño. O en el lado más maduro, cuando los escritores y lectores se quejan de que algo es "políticamente correcto" no es que se estén quejando, como puede parecer en un principio, de un concepto en sí, sino de las promesas tontas de alguien que habla bonito porque sabe que eso gusta, cuando en el fondo no tiene ningún comportamiento con que respaldar nada.
Hasta acá todos claros y felices: nadie puede engañarnos y siempre tenemos la forma de etiquetar lo que sea. Lo malo es cuando no quedamos con nada más. Cuando todo el amor que creíamos sincero se revela como cursi cuando llega el engaño, o el desdén conforme pasa el tiempo, y cuando todo lo bueno por ser tan irreal se vuelve "políticamente correcto" y nos quedamos buscándole sabor al mascado chicle de la ironía.

En algunos raros casos, hasta ese regocijo en la ironía se pierde y es cuando nace el verdadero descreído, el pierde la fe hasta en su descreimiento, no le basta con ser irónico, denuncia su propio jueguito y ahí todos quedan boquiabiertos al verlo tan autosatisfecho sin tener nada. El verdadero nihilista se delata si se medio ríe. Es el limbo.
Claro ni siempre se llega a ahí, ni siempre se logra salir de ahí.

Grave, pero siempre hay más (toma nota lector suicida), el amor después del amor, pero en verdad, y sí, esto es una invitación a volver a empezar con el corazón en la mano como linterna.

lunes, 12 de marzo de 2012

El campo.



Si tienes twitter estamos con @revcuchara síguenos para apoyar la causa más urgente del momento porque va directo al cerebro. Para que hayan más lugares verdes como el de la foto por más tiempo. Eso es en la eco aldea de la Azulita, en Venezuela.

domingo, 11 de marzo de 2012

La bomba.



Y alguien va en su carro y toma un pasajero en la noche; no sabe que ni en sus sueños más salvajes se pudo imaginar lo que esta a punto de suceder:
El libro mágico mejor guardado en el tiempo, que sabe más de la su vida que él mismo, el libro que le va a enseñar cómo dormir pero también le va quitar el sueño, esta a punto de llegar a su casa. Nada volverá a ser lo mismo, aunque de eso el quizás no se de cuenta y pasen muchos días hasta que la bomba de tiempo estalle...

viernes, 9 de marzo de 2012

Sano.



Si en algo nos hemos entrenado últimamente es en saber y clasificar cuando alguien no esta sano. Detrás de todo esto hay un cierto morbo, porque hacia la otra dirección, osea hacia saber cuando un hombre está totalmente sano, hacia allá no nos interesa mucho avanzar.
Quizás separamos cual es la temperatura "normal" o las pulsaciones... pero en terrenos más serios como en "lo que nos para (en y) por la cabeza" nos quedamos perplejos. No sabemos definir lo sano, e incluso pensamos que hacerlo sería ponernos todos bajo un mismo modelo aburrido, como si estar sano no incluyera por definición la variedad y la diversión.

Pero vamos hacia el otro lado, y todo bajo una medición morbosa ya lo digo, así como por morbo se ha estudiado y se sabe con exactitud que el sexto piso es la distancia mínima desde donde uno puede tirarse para matarse sin fallar. O como explica el gran activista de la Revolución de la Cuchara Baphu, la gente va a toros no a ver un toro muerto, de eso hay en cualquier carnicería ellos, va a ver si por fortuna les toca ver al torero ser corneado. Puro morbo... Estar sano hasta las últimas consecuencias parece que asusta porque empieza a exigir de nosotros ser cada vez más y más buenas personas. y... bueno...

jueves, 8 de marzo de 2012

Mil Lunas.



Pasar de creer que la tierra es plana, a que puedan haber millones de
lunas es así:
Nos maravillamos de como la racionalidad puede superar
la superstición, para luego darnos cuenta de que no todo lo que no sea
estrictamente racional significa regresar a lo supersticioso.
Así como se superó lo supersticioso, se puede superar lo racional también...
pero los que pierden el hilo o aún están muy traumatizados se asustan pensando: bajo ningún riesgo volveremos atrás, los demás bailan. Sobre todo en días como hoy. Feliz Goura Purnima family.

lunes, 27 de febrero de 2012

Mal tiempo.



Si hablamos "las finanzas mundiales" uno puede que no conozca mucho del asunto, siempre "el bolsillo" es un tema delicado, qué decir cuando esta bien gordo; pero uno si sabe que los que organizan ahí se esfuerzan por medir y calcular bien, bien. Y, como el tiempo es oro, con el tiempo hacen lo mismo. Por eso no es raro que las jornadas laborales y los tiempos de pensión estén pensadas igual: osea bien, bien. y no necesariamente a favor de uno. Más allá de esta triste y conocida historia cada uno tiene su ideal, que no es hacer a su jefe cada vez más rico toda la vida.
Eso es para principiantes. En el estado actual de las cosas algunos pocos afortunados consiguen trabajo, y entre ellos algunos aún más afortunados dejan su trabajo. Pero sin ser tan extremos dejemoslo en termino medio, alguien quizás pueda combinar su trabajo con lo que realmente le gusta hacer, por Dios santo. Si no haz llegado hasta ahí te recomendamos algunas semanas en tu eco aldea más cercana o si ya lo tienes ahora sabes más de finanzas mundiales que cualquiera entonces, cual tipo enfermo de la bolsa, no te duermas:
www.cursoactivismo.revolucioncuchara.org

martes, 27 de diciembre de 2011

El paranoico experto.



Y el paranoico experto descubrió con toda seguridad que sí había una voz ahí. Pero que sólo el mismo fabricante podía meterse hasta tan allá. Y el fabricante sobretodo no era el mismo, era otro, así se curó.


la voz interior.
La única solución para la
paranoía es descubrir que
dentro de nosotros sí
existe alguien.